Un estudio en Lima, trabajando con todo el mundo.
Zevem es un estudio de software y diseño. Tomamos pocos proyectos a la vez, y quienes venden el trabajo son quienes lo hacen.
Con quiénes vas a trabajar
No hay una capa de ejecutivos de cuenta. Hablas con quienes diseñan y construyen la cosa.

Gabriel David Lozano Ochoa
Gabriel trabaja en ingeniería de software, IA y desarrollo de videojuegos. En Rala AI, desarrolló un asistente que convierte datos de partidas en tiempo real en estrategias y recomendaciones prácticas. Trabaja con TypeScript, React, Python y C#. Estudia Ciencias de la Computación con enfoque en Inteligencia Artificial en la University of London.

Angela Paola Lozano Ochoa
Angela conecta el desarrollo full-stack, la IA y la automatización con el diseño de experiencia de usuario y marca. Como cofundadora de LeyFind, ayudó a llevar el producto de la idea al lanzamiento, dando forma al frontend, los flujos de uso y la identidad visual. Es graduada en Ciencias de la Computación, con especialización en Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático, por la University of London.
Cómo se dice
Zevem se pronuncia como seven, «siete» en inglés. De ahí viene el nombre, y de ahí viene también el símbolo: un siete reducido a dos trazos sobre la misma retícula de líneas finas con la que está construido el resto de este sitio.
Dónde estamos
Lima, Perú — UTC−5. Eso es una jornada completa compartida con las dos costas de Norteamérica, y nuestras mañanas caen en la tarde europea. Trabajamos con clientes de cualquier lugar y decimos dónde estamos, porque disimularlo es lo menos confiable que puede hacer un estudio pequeño.
Cómo trabajamos
Un equipo, sin traspasos
Una decisión de diseño que no se puede construir se detecta el mismo día, porque quien tendría que construirla está en la sala.
Semanas, no trimestres
Todo lo que hemos publicado salió en menos de cinco semanas. Un proyecto corto no es un atajo: es lo que pasa cuando el alcance se decide con honestidad al principio.
Operamos nuestro propio producto
StarkIDE es nuestro: lo publicamos, lo soportamos y lo cobramos. Tener un producto propio cambia lo que uno considera terminado.