Ir al contenido

Caso · 03

Una cocina, tres idiomas y un problema de derecha a izquierda

Un sitio de hospitalidad publicado en inglés, español y hebreo, donde el tercer idioma reescribe la maquetación y no solo el texto.

The Tahini House

El problema

La mayoría de los sitios trilingües son sitios bilingües con un idioma pegado encima. Funciona hasta que uno de esos idiomas se lee de derecha a izquierda, y en ese momento todo lo que la maquetación daba por sentado — dónde empieza la navegación, hacia dónde avanza un carrusel, de qué lado va el precio — deja de estar traducido y pasa a estar mal.

The Tahini House necesitaba [what the tahini house needed]. El hebreo no fue un agregado tardío del encargo, y esa es la única razón por la que resultó viable construirlo.

El enfoque

Maquetamos con propiedades lógicas desde el primer artboard, de modo que la dirección es una propiedad del documento y no una lista de excepciones. La consecuencia práctica es que la versión en hebreo no es una variante que haya que mantener aparte: es el mismo sitio, reflejado por las mismas reglas que ordenan los otros dos.

  • Contenido escrito por idioma, no traducido encima. Una carta es un documento cultural; el nombre de un plato mal traducido funciona como advertencia.
  • Tipografía elegida para los tres alfabetos desde el inicio, porque meter una fuente hebrea a posteriori en una escala pensada para el alfabeto latino es rediseñar, no sustituir.
  • El idioma vive en la URL, nunca en una cabecera. Cada versión es enlazable, y a nadie se le redirige por el lugar desde el que entra.

Un tercer idioma no es una columna más en una hoja de cálculo. El hebreo convirtió un problema de contenido en un problema de maquetación, y ese es el que vale la pena resolver bien.

El resultado

Tres versiones completas, en línea en [n] semanas, sin que ningún idioma saliera a medias.

[what changed for the tahini house after launch].

Contacto

Hagamos algo extraordinario.

Una idea, un reto, un nuevo capítulo. Cuéntanos lo que tienes en mente y empezamos desde ahí.

En dólares estadounidenses. Con un rango basta — solo tiene que estar cerca.